PROLOGO

Se pretende que sea éste un espacio dedicado a entretener y deleitar (... a través de la fotografía fundamentalmente) ... a dar a conocer (...o traer al recuerdo) ciertos monumentos o espacios situados en el término o cercanías de Lahiguera. ...a llamar la atención por el estado de abandono y deterioro de muchos de ellos, ...y si llegara el caso, a remover la conciencia de todos los que somos "herederos" de tales monumentos y espacios, y que con nuestra aportación ayudásemos a la conservación de los mismos.

viernes, 20 de septiembre de 2024

BUSCANDO EN EL PASADO ÁRABE DE LAHIGUERA.

SUPONEMOS QUE TODA LA ZONA DE CORBÚN, EL CHORRILLO, LOS MORALES, LAS CUEVAS Y HUERTA CANILES, SANTA CLARA Y LA MINA ESTARÍAN POBLADAS DE ALQUERÍAS ÁRABES.

Conocer determinados aspectos de la historia de Lahiguera es una cuestión poco menos que imposible, puesto que no hay restos visibles de construcciones, no se ha excavado en las zonas de presuntos emplazamientos y con lo único que contamos es con las monedas de la época, en mano de unos y otros dueños de detectores de metales que dedican su tiempo libre a rastrear y esquilmar lo que pudiese haber quedado catalogado, es más si no son monedas de oro o plata se perderán o recorrerán caminos diversos hasta su destrucción. Ante esta situación nos vemos los interesados en escudriñar en nuestro pasado, poco menos que incapacitados para poder construir un mínimo de historia razonable sobre la vida de los árabes en nuestro pueblo, digo que nos sentimos incapacitados para descubrirla, creo decir bien al no existir documentos u otras investigaciones de base que faltan de estudios anteriores. Esta es la razón por lo que abordar este tema sea difícil y desistamos una y otra vez de elaborar trabajos pues tendríamos que partir de hacer castillos en el aire, tomar referencias existentes de la vida de los bereberes en Arjona o Andújar o quién sabe si para nuestro propósito reflejar el pasado de Cazalilla a través de Ibn Darráy. Otra opción sería lanzar hipótesis algo atrevidas que pudieran hacer una aproximación al tema atrayente, de forma que a través de la vida y costumbres en otros lugares pudiésemos comprender la vida e historia de los árabes en nuestro término o municipio.

Suponemos que en toda la zona de Corbún, la Atalaya, el Chorrillo, Las Cuevas y Huerta Caniles con la noria y en la periferia de Santa Clara y La Mina habría alquerías árabes, como también se darían en Los Morales, y otros lugares dependiendo de sus necesidades y exigencias de aguas.

Parejas de jóvenes árabes.

El agua es necesaria a todo ser viviente y así lo expresan los jurisconsultos romanos y medievales entre los que destacamos San Isidoro, San Clemente, Beda el Venerable y San Buenaventura. Por ello se alude a textos de la Biblia o se especifica que quitar el agua es condenar a muerte “Y assi á el que se le quita el agua, y condena á su amission, es lo mismo que condenarle á muerte, sin otro verdugo ni espada”.

La legislación musulmana sobre el agua es interesante, partiendo del Corán muchos autores llegan a hablar de un comunismo teocrático puesto que el agua, la hierba, el fuego y otros bienes son comunes a todos los musulmanes incapacitando su apropiación individual o propiedad privada y por tanto la venta del agua. Sin embargo, poco a poco, los juristas van admitiendo que el agua y la tierra pueden ser objeto de apropiación, se mantienen libres de esa apropiación los grandes ríos y el estado se hace cargo de las obras hidráulicas. El estado por tanto es consciente de la importancia del agua y de la tierra, trata de controlar las fincas y los beneficios obtenidos, así se entiende que la autoridad pública controle los regadíos y para ello se atiene a las costumbres locales matizadas por el derecho islámico (1).


La escuela malekí se preocupó del dominio de las aguas y las consideró como elemento necesario para la vida, un don de Dios para los elegidos. El que controla el agua tiene poder económico, el agua revaloriza las tierras de ahí que fiscalidad y regadío son afines para los musulmanes. El estado directamente o mediante concesiones organiza el sistema y muchas comunidades rurales imitan las obras del estado y de los poderosos con los que las irrigaciones toman una gran importancia (2).

 



Las alquerías de Figueruela no debían de ser muy distintas de otras enclavadas en la región dentro de un enclave humano totalmente ruralizado. Las diferencias de los asentamientos vendrían marcadas en cuanto a su dimensiones por el entorno físico donde se encontraba enclavada la alquería, a saber presencia de corrientes de agua para fertilizar la tierra y así abastecer las necesidades de las personas y los animales, la existencia de bosques cercanos para el suministro de maderas y prados para caballerías, unas comunicaciones aceptables, unas tierras circundantes de buena calidad y propicias para los cultivos y huertas, etc. De entre todas las circunstancia la presencia del agua es la que cumple un papel predominante.

Antes de asentarse en un lugar el hombre buscaba una serie de condiciones, que según los sabios antiguos de los diferentes momentos históricos eran: “que el mejor sitio para una ciudad es el que reúna estas cinco ventajas: Un río corriente, sembradíos fértiles, un bosque cercano en que hacer leña, murallas sólidas y un sultán que mantenga en ella la paz y la seguridad de los caminos y que reprima a los rebeldes” (3). 


Ibn Abi Zar nos recuerda en esta fuente cómo se había construido la ciudad de Fez mediante la edificación de casas, pozos, plantaciones de viñedos, olivares y árboles, murallas, sobre todo se tuvo en cuenta, a la hora de edificar, la proximidad  del agua y de los ríos, además de madera y las tierras para el cultivo.

Por tanto la tierra y el agua eran dos elementos importantes e imprescindibles para cualquier comunidad como pudieron ser las pequeñas alquerías árabes en Figueruela en los alrededores  de Corbún. Sin agua apenas había vida, no en vano en numerosos tratados musulmanes dedicados a la agricultura se dedicaron numerosos capítulos a las diferentes clases de aguas y tierras para llegar a conseguir unos cultivos capaces de satisfacer las necesidades vitales de los habitantes que en ellas se asentaban.

 


Respecto al sitio donde se debía asentar la alquería y otros tipos de hábitats humanos, también contamos con escritos árabes que con sus recomendaciones de los autores más representativos de este momento histórico. Tomamos aquí el texto de Ibn Wafid con el siguiente párrafo:    

“E el mejor lugar del aldea para faser casas es el lugar alto por tal que non lleguen a ellos las aguas nin sean lientas e que beuan dellas toda el aldea e ssus mieses e sus huertas. E si pudier ser en lugar que ssea sobre ribera de rrio seran mejores e que sean sus puertas contra oriente. E otro sy las siniestras que y finieren. Ca los vientos de oriente son mas sanos que los vientos de occidente. E la calentura del sol tollera los males que se facen a los ommes del ayre malo, e sean las casas luengas e altas e las puestas luengas, por tal que puedan entrar por ellas bien los uientos. E con esto seran y los ommes mas sanos” (4).

Todas estas condiciones se cumplirían en el asentamiento y sitio escogido por los moradores de la zona del Chorrillo o la zona de Santa Clara o la de la Mina, estas últimas contaban con agua corriente procedente de la bocamina romana de debajo de la Atalaya que tenia su salida justo por el sitio de asentamiento de las viviendas, buenas tierras propicias para el cultivo, bosque en la zona de los alrededores, una defensa que le proporcionaba el cerro y defensa de la Atalaya, un espacio sólo visible desde lo alto y guardado de la vista por los montículos de los alrededores, buenas comunicaciones con otros núcleos poblacionales como serían Villanueva, Cazalilla, Andújar o Arjona.


Respecto a la ubicación de la alquería ocuparía un lugar elevado, que la hiciese libre de posibles inundaciones, excelente posición para llevar hasta ella el agua para beber mediante acequias, que diseminaran su uso para los habitantes y sus necesidades, y que permitiera que el resto de agua fuese aprovechada para el riego de las tierras.

Por la configuración del espacio de Santa Clara y su paisaje en lo que pudo ser el poblamiento de la alquería, comprobamos que su configuración como terreno no era un impedimento dando lugar a pequeños barrancos que no eran obstáculo para acequias y caminos en el curso normal del terreno, donde con facilidad se pudo construir una acequia alta que llevase el agua hasta las casas del lugar y para regar más abajo las parcelas de las huertas.


En los alrededores mas altos estarían ubicadas las eras del lugar tan necesarias e imprescindibles para el tipo de vida agrícola y ganadero que llevaban sus habitantes, tal como estuvieron hasta hace unos años, antes de que se construyese desde la esquina de la Ollera hacia Villanueva, o las eras de la parte izquierda de la calle que nos lleva a Cuatro Caminos, donde se encontraron bastantes monedas árabes. 


Estamos por pensar que tal como ocurrió hasta tiempos recientes, casi todos los habitantes de la alquería contarían con una de esas eras, ya que aquel espacio era el lugar donde se almacenaban las mieses de los campos, en espera de trillarse y aventarse para conseguir los cereales, alimento básico de los hombres y de las bestias de labor y demás caballerías. Las eras serían con toda seguridad el espacio donde podían tenerse los ganados y preparar el estiércol, y hacer el aprovechamiento de forrajes y de hierbas que les sirvieran de alimento a toda la variedad ganadera, aspectos todos muy importantes de cuidar en un tipo de sociedad ruralizada, donde cada miembro de la familia tenía un papel asignado en el trabajo del campo, con la ganadería o de la casa. De esta forma se cumpliría los consejos y normas que eran defendidos por tratadistas como el antes citado Ibn Wafid:

“Sea la puerta del era contra occidente o contra mediodia e trillarse a mejor por ello el trigo e la ceuada, e sea en lugar alto por tal que de el viento de todas partes e que sea apartado del aldea e de los huertos por que el viento lieua la paja menuda quando la avientan e echala sobre los arboles e a las raíces e matalos” (5).

Todas estas citas nos permitirán llegar a conocer todos los condicionantes que consideraba el hombre medieval organizando sus espacios naturales, dándoles una infraestructura de comunicaciones entre las tierras de labor, los diferentes caminos con otras aldeas cercanas, acequias principales, acequias secundarias, calles, casas, baños, mezquita y ciertos bienes de los habices, etc.


Es lógico pensar que cada vivienda tuviera sus propios lugares para el almacenamiento del grano, los llamados alfolís o alfolíes, establos para los animales, diferentes habitaciones para los habitantes, etc.

El mismo autor Ibn Wafid nos da las características que deben tener los alfolíes en su orientación para que se produzca el paso de aires, la cita dice así:

“Ideuen faser los alfolis con siniestras contra oriente e contra occidente por tal que pase el uiento por ellas de un cabo a otro e saquen la calentura que se fase en los alfolis. E non les fagan siniestras contra mediodia nin fagan acerca dellos cosina nin establia por tal que nos les faga la alentura mal, e sea el lodo con que envistieren las paredes de buena tierra limpia e bueluan con ello en lugar de paja del ordio e del agua de las olibas o cenisa de ensina cernida. E envistan sobrillo con tiera blanca…” (6).

Todos estos textos aquí referidos nos hacen comprender como se distribuían las viviendas medievales de algunas zonas  como la nuestra, sus sistemas de construcción y de adorno de estas moradas entre las que sobresale el uso del llamado blanqueo de paredes a base de cal, que todavía persisten.


En esta supuesta alquería de Santa Clara vivirían aparte de los moradores agrupados en casas familiares grupos de vecinos que quizá no llegasen a media centena de habitantes, entre los que también habría algunos asalariados que en momentos álgidos de labores ayudarían a los residentes. Suponemos igualmente que esos habitantes de la alquería de Santa Clara tuvieron otras fincas de secano y sacarían rendimientos importantes del ganado lanar que pastaría por los montes cercanos y tierras de alrededores no dedicadas a la agricultura.

En la tradición visigoda, los bosques (compascua) y los prados estaban exentos de división tras la conquista (7).

Ni el Estado, ni las élites,  ni  las  comunidades,  tenían capacidad  de  apropiarse los pastos y prados, que eran de uso común. Cuando llegan los árabes y los norteafricanos, el reparto se hace de acuerdo a esta tradición, de manera que: “los ŷuz’s, sectores de pastos para el ganado. Eran tierras comunes exentas de impuestos, igual que los compascuas de los tiempos romanos y godos. [...] estaban en su mayor parte atribuidos a ciudades [...] o a tribus” (8).


En segundo lugar, la tradición islámica, según un adīth del profeta establece que: Trois choses  sont  communes  aux  gens:  leau,  l herbe  et le feu” (9).

Ninguna persona, según al-Mawardi, podía exigir una compensación por el uso de los pastos en tierras muertas o reservadas (10).

Por tanto, no estaba dentro de la legalidad islámica privatizar los pastos naturales. Esto no significa que no haya un  control  de  la  cabaña  ganadera  que    podía  ser objeto de gravámenes si superaba un número estipulado,  por  debajo  del  cual  no  se  pagaba (11).

Y  tampoco  implica  que  a  medida  que  avanza  el  período  medieval,  cuando  el  sistema  político  y  fiscal se pervierte (12), se intenten controlar ciertos espacios o incluso fiscalizarlos con impuestos como el talbix, que se cobraba por el uso de los pastos en territorios foráneos (13).

A día de hoy, las Sierras de Cazorla y Segura, son prácticamente las únicas a nivel autonómico y estatal que permanecen, en buena medida, en manos públicas (14), manteniendo una  tradición  de  pastos  comunitarios  que  queda  reflejada a lo largo de la historia (15).

A finales del siglo  XV,  en  las  vecinas  villas  de  Cazorla  y  La  Iruela,  los  pastos  también  son  aprovechados  de  forma comunal por los vecinos; y si entran ganados de fuera, se cobra un impuesto que revierte en el concejo.

No será hasta 1552 cuando se regule la explotación de la Sierra y las actividades que en ella se desarrollan de manera significativa.

Este interés por regular dichas prácticas, pone de manifiesto que con anterioridad a este momento la tradición era distinta.

Granada 20 de septiembre de 2024.

Pedro Galán Galán.

 Bibliografía:

(1) Guichard, P: L'eau dans le monde masulman mediéval en L'homme et l'eauen Mediterranée et au Proche Oriente. II. Aménagements hydrauliques. Etatsm et legislation, sous la direction de F et J. Metral, Lyon, 1982, pages 117-124

(2) Espinar Moreno, M.: Aproximación al conocimiento del regadío alpujarreño. Noticias de la taha de Jubiles". Actas del encuentro hispano-francés sobre Sierra Nevada, Granada, 1988), páginas. 121-167.

 (3) Ibn Abi Zar: Rawd al- Qirtas, Tomo I, Páginas 65 y 66).

 (4) Tomado de la traducción castellana del “Tratado de Agricultura de Ibn Wafid”, Al–Andalus, VIII (1943), páginas 281 a 332.

 (5) Tomado de la traducción castellana del “Tratado de Agricultura de Ibn Wafid”, Al–Andalus, VIII (1943), página 310 del autor Millas Valligrosa, J. Mª).

 (6) Tomado de la traducción castellana del “Tratado de Agricultura de Ibn Wafid”, Al–Andalus, VIII (1943), página 310 y 311 del autor Millas Valligrosa, J. Mª).

 (7) Monés, Hussain: La división político-administrativa de la España Musulmana, Revista del Instituto de Estudios Islámicos en Madrid, volumen V, 1-2 (1957), página 95.

(8) Monés, Hussain: La división político-administrativa de la España Musulmana, Revista del Instituto de Estudios Islámicos en Madrid, volumen V, 1-2 (1957), página 122.

(9) Linant De Bellefonds, Yvon: Un problème de sociologie juridique: Les terres “communes” en pays d’ Islam, Studia Islamica, 10 (1959), página 120.

(10) Linant De Bellefonds, Yvon: Un problème de sociologie juridique: Les terres “communes” en pays d’ Islam, Studia Islamica, 10 (1959), página 134.

(11) Barceló, Miquel: El sol que salió por occidente (Estudios sobre el estado omeya en al-Andalus), Jaén, 1997, página 108.

(12) Ibn Ḥazm: Un códice inexplorado del cordobés Ibn Hazm,  Miguel  Asín  Palacios  (traductor),  Al-Andalus, 2, 1 (1934), página 42

(13) Galán Sánchez, Ángel: Acerca del régimen tributario nazarí: el impuesto del talbix, en AA.VV.: Hacienda y comercio: actas del II coloquio de Historia Medieval Andaluza, Sevilla, 1982, páginas 379 a 392.

(14) Araque Jiménez, “Evolución de los paisajes forestales”, páginas 323 a 328.

(15) Archivo General de Simancas CE RG, Legajos: 326-515-516.

 

miércoles, 17 de julio de 2024

LAHIGUERA PASA DE TENER 1638 HABITANTES EN 2022 A LOS 1604 A FINALES DE 2023.

JAÉN SE DESANGRA CON PÉRDIDA CONTINUA DE HABITANTES.

La población cae en Jaén: Linares es la ciudad que más habitantes pierde seguida de Bailén y de Andújar. Tan sólo hay 19 municipios que crecen  en población. La provincia perdió 3.519 habitantes en 2023. La provincia de Jaén ha perdido casi 20.000 habitantes en los últimos cinco años.

La provincia de Jaén se desangra. La pérdida de población se mantiene inexorable año tras año y el 2023, así lo confirma el Instituto Nacional de Estadística que ha ofrecido ya datos definitivos sobre su censo, no fue una excepción: 620.242 eran los jiennenses censados al término del año pasado 2023, 3.519 menos de los que había en 2022. Una disminución de los habitantes que entre el año 2017 y el 2022 ya hizo perder a la provincia más de 20.000. Una tendencia que no cambia.

 

Vista aérea de la ciudad de Jaén.

Calle Bernabé Soriano de Jaén.

La protagonista en negativo sigue siendo Linares, que en el último año ha perdido 633 vecinos, hasta situarse en los 55.096. Andújar también cae en 242 personas (35.788) mientras que Bailén se lleva el bronce en este dramático podio con la pérdida de 166 de sus moradores (17.211).

Ayuntamiento de Lahiguera.

Por suerte para el territorio jiennense hay 19 municipios que han logrado crecer en población y llama especialmente la atención que Jaén capital, después de años de caída acorde al ritmo provincial, vio aumentar su censo en el año 2023 en 219 personas, alcanzando la cifra de 111.888 habitantes. También es reseñable el aumento en 76 personas de Mengíbar, los 43 nuevos vecinos que tiene Fuerte del Rey, o los 31 de los que goza Alcalá la Real.

Vista aérea de Fuerte del Rey.

Las únicas tres poblaciones que registraron los mismos datos a finales de 2023 que un año antes fueron Frailes (1.565), Fuensanta de Martos (3.023) y Montizón (1.606). Aquí puedes consultar los datos de población de todos los municipios de la provincia de Jaén tanto en el año 2022 como en el 2023.

Datos por municipios                     2023 - 2022

Albanchez de Mágina                       958 - 993

Alcalá la Real                                21.587 - 21.556

Alcaudete                                       10.265 - 10.347

Aldeaquemada                                  468 - 463

Andújar                                         35.788 - 36.030

Arjona                                              5.349 - 5.397

Arjonilla                                           3.539 - 3.535

Arquillos                                           1.680 - 1.698

Arroyo del Ojanco                          2.187 - 2.227

Baeza                                               15.723 - 15.773

Bailén                                               17.211 - 17.377

Baños de la Encina                        2.558 - 2.594

Beas de Segura                               4.984 - 5.112

Bedmar y Garcíez                          2.605 - 2.637

Begíjar                                              2.967 - 3.008

Bélmez de la Moraleda                  1.525 - 1.519

Benatae                                                437 - 448

Cabra del Santo Cristo                  1.695 - 1.745

Cambil                                              2.643 - 2.642

Campillo de Arenas                        1.708 - 1.705

Canena                                              1.780 - 1.802

Carboneros                                         606 - 593

Cárcheles                                          1.300 - 1.310

La Carolina                                    14.801 - 14.960

Castellar                                            3.173 - 3.209

Castillo de Locubín                          3.901 - 3.960

Cazalilla                                                738 - 745

Cazorla                                               7.067 - 7.183

Chiclana de Segura                            896 - 902

Chilluévar                                          1.363 - 1.397

Escañuela                                             934 - 932

Espeluy                                                 604 - 606

Frailes                                                1.565 - 1.565

Fuensanta de Martos                     3.023 - 3.023

Fuerte del Rey                                   1.352 - 1.309

Génave                                                   561 - 573

La Guardia de Jaén                          5.175 - 5.151

Guarromán                                        2.782 - 2.748

Higuera de Calatrava                         605 - 609

Hinojares                                                348 - 335

Hornos                                                     574 - 589

Huelma                                                 5.559 - 5.615

Huesa                                                    2.436 - 2.445

Ibros                                                       2.737 - 2.787

La Iruela                                                1.881 - 1.910

Iznatoraf                                                  902 - 905

Jabalquinto                                          1.962 - 1.968

Jaén                                                    111.888 - 111.669

Jamilena                                               3.319 - 3.314

Jimena                                                   1.223 - 1.253

Jódar                                                    11.449 - 11.533

Lahiguera                                             1.604 - 1.638

Larva                                                        444 - 459

Linares                                                55.096 - 55.729

Lopera                                                    3.579 - 3.616

Lupión                                                       806 - 830

Mancha Real                                       11.375 - 11.350

Marmolejo                                            6.586 - 6.660

Martos                                                 24.363 - 24.329

Mengíbar                                             10.041 - 9.965

Montizón                                                1.606 - 1.606

Navas de San Juan                              4.427 - 4.465

Noalejo                                                    1.826 - 1.856

Orcera                                                      1.735 - 1.752

Peal de Becerro                                      5.325 - 5.345

Pegalajar                                                2.822 - 2.823

Porcuna                                                   5.975 - 6.080

Pozo Alcón                                              4.594 - 4.633

Puente de Génave                                  2.168 - 2.175

La Puerta de Segura                             2.226 - 2.245

Quesada                                                   5.015 - 5.106

Rus                                                            3.453 - 3.465

Sabiote                                                     3.823 - 3.863

Santa Elena                                                866 - 883

Santiago de Calatrava                             657 - 655

Santiago-Pontones                                 2.729 - 2.777

Santisteban del Puerto                          4.442 - 4.434

Santo Tomé                                              2.081 - 2.105

Segura de la Sierra                                 1.710 - 1.729

Siles                                                            2.137 - 2.168

Sorihuela del Guadalimar                    1.043 - 1.053

Torreblascopedro                                   2.434 - 2.460

Torredelcampo                                       13.871 - 13.922

Torredonjimeno                                     13.301 - 13.467

Torreperogil                                             7.108 - 7.130

Torres                                                         1.349 - 1.360

Torres de Albánchez                                   746 - 758

Úbeda                                                       33.810 - 34.062

Valdepeñas de Jaén                                 3.566 - 3.597

Vilches                                                        4.238 - 4.317

Villacarrillo                                             10.344 - 10.484

Villanueva de la Reina                            2.964 - 3.013

Villanueva del Arzobispo                        7.933 - 7.968

Villardompardo                                           920 - 935

Los Villares                                                6.079 - 6.120

Villarrodrigo                                                383 - 375

Villatorres                                                  4.261 - 4.293

Son 55 los municipios en la provincia con problemas de despoblación, según la Junta de Andalucía. La Administración autonómica identifica que son municipios que reúnen menos de 3.000 habitantes, que podrían acogerse a una serie de deducciones fiscales. La relación de municipios ha sido publicada por la Consejería de Economía, Hacienda y Fondos Europeos en el marco de una resolución, con fecha del 26 de diciembre de 2023, de la Dirección General de Tributos, Financiación, Relaciones Financieras con las Corporaciones Locales y Juego. La Junta parte de los datos oficiales de los padrones municipales referidos a 1 de enero de 2023 y con efectos desde el 31 de diciembre de 2023.

Según la publicación, los 55 municipios jiennenses con esta problemática son los siguientes: Albanchez de Mágina, Aldeaquemada, Arquillos, Arroyo del Ojanco, Baños de la Encina, Bedmar y Garcíez, Begíjar, Bélmez de la Moraleda, Benatae, Cabra del Santo Cristo, Cambil, Campillo de Arenas, Canena, Carboneros, Cárcheles, Cazalilla, Chiclana de Segura, Chilluévar, Escañuela, Espeluy, Frailes, Fuerte del Rey, Génave, Guarromán, Higuera de Calatrava, Hinojares, Hornos, Huesa, Ibros, La Iruela, Iznatoraf, Jabalquinto, Jimena, Lahiguera, Larva, Lupión, Montizón, Noalejo, Orcera, Pegalajar, Puente de Génave, La Puerta de Segura, Santa Elena, Santiago de Calatrava, Santiago-Pontones, Santo Tomé, Segura de la Sierra, Siles, Sorihuela del Guadalimar, Torreblascopedro, Torres, Torres de Albanchez, Villanueva de la Reina, Villardompardo y Villarrodrigo.

La publicación, que se puede consultar en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), especifica que los artículos 43 y 50 de la Ley 5/2021, de 20 de octubre, de Tributos Cedidos de la Comunidad Autónoma de Andalucía, “establecen tipos reducidos en las modalidades de Transmisiones Patrimoniales Onerosas y Actos Jurídicos Documentados del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados para la adquisición de inmuebles que radiquen en municipios con problemas de despoblación, con el cumplimiento de determinados requisitos”.

Asimismo, en relación con el IRPF, el artículo 11 de esa ley regula un importe incrementado de 400 euros para la deducción por nacimiento, adopción de hijos o acogimiento familiar de menores. Esta deducción se haría siempre y cuando el contribuyente que cumpla con los requisitos resida en uno de los municipios mencionados con problemas de despoblación. 

La Consejería de Economía, Hacienda y Fondos Europeos así lo ha publicado en la resolución del 26 de diciembre de 2023 por la que se publican los municipios andaluces con problemas de despoblación, donde se asegura que 423 localidades andaluzas se encuentran en riesgo por la pérdida de población. De estas localidades, 55 se encuentran en Jaén, por lo que el 56,7% de los 97 pueblos que componen el territorio jiennense están afectados por esta reducción de habitantes.

De los 786 municipios que conforman la Comunidad, la Junta considera que 423 tienen problemas de despoblación en este momento. Es decir, un 53,8%.  

Nuestra provincia es la cuarta con más municipios en este listado de toda Andalucía, superada por los 122 de Granada, 71 de Almería y 59 de Málaga. En cambio, el dato jiennense está muy por delante de las provincias de Huelva (47), Córdoba (37), Sevilla (24) y Cádiz (10).

La despoblación sigue siendo el principal problema de la provincia jiennense, donde avanza de manera implacable, agravando los desequilibrios territoriales y relegando la problemática rural a un segundo plano en las políticas estatales y autonómicas.

Recordemos  los datos del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA) que demuestran que más de 250.000 jiennenses viven fuera de su provincia, el peor dato andaluz. Esto es fruto directo de las políticas de abandono y ninguneo que durante décadas vienen ejerciendo los grandes partidos.

Lo peor está por venir, recordemos que el propio Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA), recuerda que cerca de 100.000 jiennenses emigrarán antes de 2050.

No vemos que las administraciones se hagan el propósito de acabar con la deuda histórica en inversiones, infraestructuras y servicios que se le deben a la provincia de Jaén para que pueda disponer de las mismas oportunidades que se le dan a otros territorios y todo esto es un bucle que provoca la forzosa emigración de nuestros jóvenes que se van a buscar trabajo a otras provincias, algo que nunca debería ocurrir.

Esta despoblación tiene sus causas en una población envejecida; una caída también de la natalidad que se aprecia especialmente desde 2009, y donde en los últimos datos aportados por el INE la tasa se sitúa en 6,8 nacidos por mil habitantes; o la emigración, los jóvenes buscan salidas profesionales fuera de la provincia debido a la falta de oportunidades o conectividad.

Los datos históricos de población del Instituto Nacional de Estadística (INE) son evidentes y reflejan una provincia de Jaén que se vacía. La provincia está formada por 97 municipios y de todos ellos, solo cinco han ganado población en una década, el resto ha perdido 44.674 habitantes. En 2013, Jaén tenía 664.916 habitantes y en este pasado 2023 la provincia cerraba el año con 620.242 jiennenses.

En 20 años el número de habitantes en la provincia se dibuja como una montaña rusa. En 2003 hay 651.565 personas viviendo en Jaén y la cifra coge un ritmo ascendente hasta 2012, cuando alcanza el pico más alto de la curva y gana 18.677 habitantes en estos diez años. A partir de ese año la caída es imparable y no hay ningún periodo donde se mantenga o aumente.

Un dato que confirma este abandono de su tierra es que los lugares que ganaron más población son los municipios de costa. Asimismo, la estadística del INE muestra que cuatro de cada diez españoles, residían al inicio de 2023 en municipios mayores de 100.000 habitantes, y actualmente el único municipio que supera esa cifra es la capital.

Jaén no ha sido de las ciudades que más población ha perdido proporcionalmente en diez años, concretamente tiene un 3,69 por ciento menos de habitantes en 2023 con respecto a 2013, por lo que no lidera el ranking de despoblación. Actualmente tiene 111.888 jiennenses viviendo en la capital.

En general, hay más de 27 municipios que pierden más del 10 por ciento de su población repartidos por todas las comarcas, aunque hay una que destaca sobre las demás, la de Sierra de Segura. El municipio más afectado es Santiago-Pontones, que en una década ha perdido el 21,8 por ciento de su población. También se encuentran Torres de Albánchez (-18,46); Siles (-10,47); Segura de la Sierra (-12,26); Benatae (-17,7); Hornos (-15,21); Orcera (-12,5); Arroyo del Ojanco (-12,69); Beas de Segura (-11,66); La Puerta de Segura (-14,08); Puente Génave (-4,07); o Villarrodrigo (-17,45).

La media que pierde en todo este territorio es del 14 por ciento de sus habitantes. El enclave está situado el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas; por lo que la conexión con otros municipios más grandes y con más infraestructuras es compleja, y las distancias para trasladarse son más largas.

Otro municipio que destaca en despoblación es Sorihuela del Guadalimar de la comarca de Las Villas que pierde un 20,8 por ciento o Albanchez de Mágina de Sierra Mágina con un 18,74 por ciento menos de jiennenses en diez años. También resalta Cazalilla de La Campiña con un 18,18 menos de habitantes.

Los municipios que prácticamente se mantienen y menos población pierden desde 2013, según los datos del INE, son Santa Elena (-0,1 %), Martos (-0,9 %), Peal de Becerro (-2,61%), Escañuela (-2,7%) y Baeza que perdió un 3,55 por ciento de su población desde 2013.

Siempre suele haber excepciones y aunque la situación que registra cada municipio de Jaén es sangrante en su mayoría, hay únicamente cinco pueblos que sí han conseguido remontar sobre el resto y dar un ligero empuje. Estos son: La Guardia de Jaén que aumentó su población un 11 por ciento con respecto a 2013; Jamilena un 5,36 por ciento, y Mancha Real y Mengíbar que apenas llega al 1 por ciento. Las causas de este aumento de población podrían deberse a que se están transformando en ciudades dormitorio de la capital, ya que se encuentran rodeando Jaén. Es la misma causa que ha hecho crecer la población en nuestro vecino Fuerte del Rey.

Es de todos conocido, que la evolución demográfica en la provincia de Jaén es negativa. Recordemos que Andalucía tiene censados 8,6 millones de habitantes, un 4% más de los que residían en 2010, mientras que nuestra provincia, en el mismo periodo, perdió un 6,86%, llegando nuestro censo a poco más de 620 mil. Comportamiento similar padece la provincia de Córdoba que pierde un 3,52%. Fuera de Andalucía también pierden población, en términos similares, León, Zamora, Ávila, Cáceres y Badajoz. Son muchos los factores que provocan estos datos, y es fácil observar que vivimos un trasvase de residentes del interior a los municipios de costa que, además, cuentan con más expectativas socio laborales. Sin embargo, no tenemos claro qué va antes, el huevo o la gallina, es decir, si es este trasvase el que genera riqueza en destino y que lo hace atractivo, o es la ausencia de riqueza en origen la que provoca ese trasvase. El caso es que entramos en una espiral de la que es difícil salir.

Frenar esta despoblación forma parte del Plan Estratégico en el que deben estar implicados todos los agentes de la sociedad. Las diferentes administraciones públicas imponen diseñar actuaciones específicas para combatir esta sangría. Atraer inversiones públicas y privadas, seducir la implantación de empresas, incentivar la natalidad, y en definitiva, incrementar la calidad de vida de nuestros vecinos son caminos necesarios para revertir esta tendencia.

¿Qué medidas serían más atractivas para los jóvenes, siendo estos motores del crecimiento demográfico, teniendo en cuenta que es el acceso a la vivienda uno de sus principales problemas?

En Castilla León existe un descuento del 20% a jóvenes que compran una vivienda pública rural y te avalan para que el banco te pueda dar una hipoteca de hasta el 97,5%. En Asturias las ayudas incluyen tanto la compra como la rehabilitación. En La Rioja se ha puesto en marcha el Plan Revive destinado a menores de 45 años por la que se le concede una ayuda para compra de vivienda de 40.000 en municipios inferiores a 500 habitantes, 30.000 € en municipios de 501 a 2.000, o de 20.000 € en los que tengan entre 2.000 y 5.000 habitantes. Similares medidas encontramos en Ourense o en la Región de Murcia. Existen incentivos especiales que el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico destina a entidades locales para que impulsen el emprendimiento rural. Incluso algún Ayuntamiento podría plantear una bonificación o exoneración del IBI, un impuesto que penaliza a muchas personas con escasos recursos, que cuando llega la contribución no llegan a final de mes. No sería ninguna locura que las empresas recibieran un tratamiento fiscal especial si parte de su actividad la desarrollaran en zonas afectadas por la pérdida de población, o que la Seguridad Social aplicara bonificaciones a contratos de compañías cuyos empleados teletrabajen en nuestros pueblos.

En todo caso, todas estas medidas no funcionarán si no van acompañadas de un sentimiento de amor verdadero por lo nuestro. Estar convencidos de que en nuestros pueblos se vive mejor que en ningún sitio, hacerlo con orgullo, presumiendo y dando la cara. Así se rompen las tendencias demográficas.

Granada 17 de julio de 2024.

Pedro Galán Galán.

Página web consultada:

https://www.jaenhoy.es/jaen/poblacion-provincia-jaen-municipios-sigue-cayendo_0_2000535648.html