CONCLUSIONES DE LAS RESPUESTAS DE LAS MÁS DE 5.000 ENCUESTAS TELEFÓNICAS Y ONLINE A PERSONAS RESIDENTES EN ANDALUCÍA.
- El 39,0% de las personas jóvenes (de 25 a 34 años) considera que comprar o alquilar una vivienda le genera un problema que afecta a su salud.
- Solo el 18,6% de la población andaluza disfruta de un sueño ininterrumpido, frente al 81,4% que se despierta una o varias veces durante la noche.
- El 26,0% de las mujeres que trabajan y/o estudian termina siempre tan cansada del trabajo y/o de estudiar que le cuesta realizar las tareas domésticas.
- El 43,2% de la población andaluza tiene mascota y, de esta, casi el 70,0% considera que sus mascotas son un miembro más de su familia.
- El 87,7% de las personas que teletrabajan se declara totalmente o bastante satisfecha con su trabajo.
- Córdoba y Málaga son las provincias donde más proporción de personas perciben su estado de salud general como bueno o muy bueno, superando ambas el 75,0%.
- El 29,9% de los residentes en Málaga y el 23,1% de los residentes en Cádiz declara que el turismo supone una dificultad en el día a día en su zona de residencia.
El Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA) publicó en fecha 12 de marzo de 2026 los resultados de la Encuesta Social 2025. Bienestar y calidad de vida de la población andaluza, cuyos trabajos de campo se realizaron entre octubre de 2025 y enero de 2026 a través de la realización de más de 5.000 encuestas telefónicas y online a personas residentes en Andalucía. El objetivo de esta encuesta es proporcionar información sobre la calidad del tiempo libre, las relaciones sociales, y la salud física y emocional de la población andaluza. Además, examina cómo la formación, el empleo, la vivienda y el entorno inciden en la percepción del bienestar personal.
Ocio, tiempo libre y relaciones sociales
Actividades realizadas en el tiempo libre
Las principales actividades que elige la población andaluza para emplear el tiempo libre son pasar un rato de ocio en familia (76,7%), descansar (75,9%) y quedar con amistades (61,0%).
Las mujeres presentan porcentajes inferiores que los hombres en todas las actividades de tiempo libre excepto en el cuidado de otras personas. El 64,6% de los hombres dedicó tiempo a un hobby o pasatiempo personal frente al 54,9% de las mujeres. Ellas se ocuparon en mayor medida del cuidado de algún familiar o persona dependiente (27,7% frente a un 22,5% de hombres).
Satisfacción con el tiempo libre
El 68,7% de la población andaluza está totalmente o bastante satisfecha con su tiempo libre y de ocio. Siendo los hombres, con un 72,3% los que presentan mayor proporción, frente a un 65,3% de las mujeres.
Los resultados muestran que la satisfacción con el tiempo libre aumenta a medida que crecen los ingresos, un 64,2% de las personas que residen en hogares con menores ingresos está totalmente o bastante satisfecha, frente a un 75,5% de aquellas que residen en hogares con mayores ingresos.
La composición del hogar también conlleva diferencias a este respecto. El 76,0% de las personas que conviven en pareja y sin hijos en el hogar está totalmente o bastante satisfecha con su tiempo libre, frente a un 66,6% de las parejas con hijos, o un 64,8% de los hogares monoparentales.
Porcentaje de personas totalmente o bastante satisfechas con su tiempo libre según tipo de hogar.

El uso de internet en el tiempo libre
Se ha examinado el papel de las tecnologías y el uso de internet durante los momentos de ocio en los hogares andaluces. El 64,4% de la población andaluza no considera que el uso que hace de internet durante su tiempo libre perjudique sus relaciones familiares, sociales o de convivencia; un 26,5% cree que puede perjudicar de alguna manera, y un 9,0% no usa internet en su tiempo libre.
Se observa una mayor percepción de efectos perjudiciales sobre las relaciones sociales en las cohortes más jóvenes que son a su vez las que más usan internet. El grupo de entre 25 y 34 años es el que considera en mayor proporción que su uso perjudica sus vínculos, con un 38,7%. En el extremo opuesto, esta percepción desciende entre la población de 55 a 64 años, donde solo el 17,4% de los mismos cree que el uso que hacen de internet les perjudica.
A medida que aumentan las horas de uso de internet, crece la percepción de sus efectos perjudiciales. No obstante, de las personas que usan internet más de 5 horas al día (día anterior a la realización de la encuesta) cerca de la mitad (47,2%) cree que no perjudica sus relaciones familiares, sociales o de convivencia.
Relaciones sociales
La vulnerabilidad social en Andalucía está fuertemente ligada a la precariedad económica. La percepción de falta de apoyo externo es el doble de frecuente en rentas bajas que, en rentas altas, así, un 20,6% de la población siente que no recibe ayuda de su entorno, frente al 9,8%. Una brecha que se repite al analizar la indiferencia del entorno, donde el sentimiento de que nadie se preocupa por su bienestar es más agudo en los hogares con menores ingresos que en los hogares con mayores ingresos (17,8% frente al 7,9%). La diferencia más crítica aparece en el sentimiento de exclusión social, dónde la proporción de las personas que residen en hogares con menores ingresos (18,7%) casi cuadruplica al de las personas que residen en hogares con mayores ingresos (4,7%).
Asimismo, la estructura del hogar es determinante, situando a las personas que viven solas o en hogares monoparentales en una posición de mayor vulnerabilidad. Estos hogares son los que más ayuda externa echan en falta (19,2% y 18,5% respectivamente); y quienes perciben una mayor indiferencia de su entorno; de hecho, el sentimiento de que nadie se preocupa por su bienestar de personas que residen en hogares monoparentales (14,4%) y en hogares unipersonales (14,1%) duplica la tasa de las personas que conviven en pareja y sin hijos en el hogar (6,6%).
Esta fragilidad se extiende a la capacidad de prestar apoyo, donde las parejas sin hijos que conviven en el hogar se sienten una fuente de ayuda en mayor medida (63,3%) que quienes residen solos (52,6%), lo que supone una brecha de 10,7 puntos porcentuales. Finalmente, vivir solo o en un hogar monoparental eleva el sentimiento de exclusión social al 14,0%, el doble que en las parejas que conviven sin hijos (7,2%).
Discriminación
Cuatro de cada diez andaluces (40,7%) declaran haberse sentido discriminados en algún momento de sus vidas. Esta percepción es más frecuente entre las mujeres (43,2%) que entre los hombres (38,2%), alcanzando su punto máximo en las mujeres jóvenes de 25 a 34 años (52,8%). Una cifra significativamente mayor que la de los hombres del mismo grupo (41,7%).
La discriminación en Andalucía afecta principalmente en dos áreas: el rendimiento escolar o laboral (49,1%) y en las relaciones familiares y sociales (45,4%). Solo un 15,1% de quienes sufrieron discriminación afirma que no le afectó.
Entre los distintos ámbitos analizados, el estado de salud es donde se registra la mayor brecha de género en el impacto de la discriminación. El 47,4% de las mujeres que se han sentido discriminadas señalan consecuencias en su estado de salud, frente al 36,2% de los hombres.
Ámbitos en los que afecta la discriminación por sexo.

Valoración del entorno de residencia y la vivienda
Caminar solo/a por la noche
En términos globales, el 73,8% de la población afirma sentirse segura al caminar sola de noche por su zona de residencia. Sin embargo, la inseguridad afecta a mayor porcentaje de mujeres que de hombres, con un 31,2% frente al 15,1%.
El miedo a caminar en solitario durante la noche afecta particularmente a las mujeres más jóvenes y a las más mayores. Casi cuatro de cada diez mujeres de entre 16 y 24 años (37,5%) y de 75 años o más (37,2%) declaran sentirse inseguras.
El 82,5% de los habitantes de zonas rurales disfrutan de una sensación de seguridad caminando a solas por la noche, significativamente mayor que quienes residen en las ciudades (71,5%).
Encontrar trabajo
El 58,6% de la población considera que no es fácil encontrar trabajo en su zona de residencia. Esta visión es más acentuada entre las mujeres (64,1%) que entre los hombres (52,9%). Ellos reportan una mayor facilidad para encontrar empleo en todas las franjas de edad, el grupo de 35 a 44 años conforma el perfil más positivo, donde el 40,7% de los hombres cree que es fácil encontrar trabajo frente a solo el 25,9% de las mujeres de su misma edad.
Un mayor nivel educativo no se traduce en una perspectiva más optimista: solo el 23,6% de los universitarios cree que es fácil hallar empleo, frente al 33,9% de quienes poseen estudios de primera etapa de educación secundaria.
Encontrar una vivienda a un precio razonable
La percepción sobre el acceso a la vivienda en Andalucía es significativamente más negativa que la del mercado laboral: el 82,8% de la población considera que no es fácil encontrar una vivienda a un precio razonable en su zona de residencia. En este ámbito no se aprecian diferencias de género, pero sí un marcado componente generacional. Los grupos de adultos jóvenes manifiestan mayor dificultad. Así, cerca del 88,0% tanto del grupo de 25 a 34 años como de la cohorte de 35 a 44 años afirma que no es fácil acceder a una vivienda asequible.
El grado de urbanización marca una profunda diferencia, mientras que para el 30,5% de las personas residentes en zonas rurales encontrar vivienda a un precio razonable es fácil, esta percepción cae drásticamente hasta el 6,4% en el caso de los habitantes de las ciudades.
Convivir con el turismo
La gran mayoría de la población (83,0%) no considera que el turismo suponga una dificultad en su día a día dentro de su zona de residencia. Las personas de 75 o más años son las menos afectadas (10,7%), mientras que al grupo entre 35 y 44 años les supone una dificultad considerablemente mayor (19,1%).
Se aprecia una brecha clara en el grado de urbanización: los residentes urbanos perciben las molestias del turismo con mucha más intensidad (18,8%) que quienes habitan en municipios rurales (8,4%).
Satisfacción con su zona de residencia
Nueve de cada diez andaluces (89,9%) declaran estar satisfechos con vivir en su zona de residencia. Los hombres muestran una satisfacción ligeramente superior (91,0%) a la de las mujeres (88,9%).
Las personas mayores de 65 años son las más satisfechas (95,5%), mientras que las personas jóvenes registran los niveles más bajos, situándose en torno al 85,0%.
La capacidad económica influye positivamente en esta percepción. El 86,8% de quienes viven en hogares con ingresos inferiores o iguales a 900 euros está satisfecho, una cifra que asciende por encima del 92,0% en las rentas superiores a 2.500 euros mensuales.
Elementos del entorno de residencia
En cuanto a la valoración del entorno de residencia, la calidad del aire es el elemento mejor valorado por la población andaluza, con un 74,1% que la califica como buena o muy buena. Le sigue la calidad del agua, con una valoración positiva del 66,9%. La limpieza se sitúa como el elemento con la valoración más baja del estudio, ya que solo el 48,6% de la población la considera buena o muy buena.
Valoración positiva del entorno.

El grado de urbanización marca diferencias profundas en la percepción de la calidad ambiental, siendo más positiva en las zonas rurales. El acceso a zonas verdes es valorado de forma positiva por el 75,0% de los residentes rurales, frente al 61,4% en las ciudades. Esta brecha se ensancha en la calidad del aire, donde el entorno rural alcanza el 92,1% de opiniones favorables frente al 65,4% de las zonas urbanas.
En cuanto a la calidad del agua, aunque tanto ciudades como zonas rurales mantienen valoraciones positivas cercanas al 70,0%, el dato cae significativamente en las zonas de densidad intermedia, donde solo el 60,4% la califica como buena o muy buena. Por su parte, la valoración negativa de la limpieza es casi tres veces superior en las ciudades (22,9%) que en las zonas rurales (7,9%). Finalmente, la calidad acústica presenta un 83,0% de satisfacción en el entorno rural frente al 53,9% registrado entre los habitantes de las ciudades.
Satisfacción con la vivienda
Casi el 90,0% de la población andaluza manifiesta una opinión positiva sobre su vivienda concretamente, el 89,3% afirma estar totalmente satisfecha.
La satisfacción varía considerablemente según los ingresos del hogar. Existe una brecha de casi 13 puntos en la satisfacción total entre los hogares con los mayores ingresos (47,5%) y aquellos con las menores rentas (34,6%).
Asimismo, el lugar de residencia influye en la percepción de la vivienda: quienes viven en zonas rurales declaran estar totalmente satisfechos en mayor medida que quienes residen en entornos urbanos, con un 44,9% frente al 36,2%.
El papel de las mascotas en el bienestar de los hogares
Se ha consultado a la población sobre la convivencia con animales domésticos por su creciente relevancia como factor de bienestar emocional en los hogares. El 43,2% de las personas encuestadas en Andalucía conviven con mascotas en sus hogares.
La convivencia con animales domésticos es más frecuente en las cohortes de menor edad y desciende a medida que esta avanza. El porcentaje más alto se registra en el grupo de 16 a 24 años donde más de la mitad (53,7%) convive con mascotas en sus hogares.
El tipo de hogar define en gran medida la presencia de animales: las familias con hijos son las que más conviven con mascotas en Andalucía. El 49,4% de los hogares monoparentales y el 48,8% de las parejas que residen con hijos tienen animales de compañía, frente a niveles mucho menores en hogares unipersonales (25,1%) y parejas que conviven sin hijos en el hogar (36,2%).
Distribución de la población andaluza según la tenencia de mascotas.

En términos generales, existe un importante vínculo con los animales de compañía en la sociedad andaluza. El 59,9% de la población que tiene mascota considera que tenerla contribuye a su felicidad y casi siete de cada diez personas (69,7%) las consideran plenamente como un miembro más de su familia. Esta conexión se traduce en decisiones en el día a día para el 58,0% de la población, quienes afirman que sus mascotas influyen directamente en la elección de dónde vivir, viajar, comer o comprar. Respecto al impacto económico de su cuidado, las opiniones se muestran divididas: el 30,5% está poco de acuerdo con que sea una carga económica significativa, el 28,2% está bastante de acuerdo y el 25,2% no está nada de acuerdo.
La estructura del hogar influye en el vínculo con las mascotas. El sentimiento de que las mascotas contribuyen a la felicidad se percibe con mayor intensidad entre quienes viven solos (68,2%) y las parejas que conviven sin hijos (63,5%). Asimismo, las personas que residen sin hijos en el hogar (74,7%) y los hogares monoparentales (73,1%), son quienes más consideran a las mascotas como un miembro de su familia, superando en este aspecto a las personas que viven solas (64,4%).
Calidad del trabajo y bienestar laboral
Satisfacción con el nivel de formación
El 66,3% de la población andaluza manifiesta estar satisfecha con el nivel de formación más alto que ha completado. Los hombres (68,8%) se muestran, en general, más conformes que las mujeres (63,8%).
Aunque esta percepción esconde importantes diferencias generacionales. Las mujeres menores de 34 años están más satisfechas que sus homólogos varones, pero la tendencia se invierte a partir de esa edad. La brecha de género más acentuada se observa en la población mayor, donde el 72,3% de los hombres entre 65 y 74 años está satisfecho, frente a solo el 55,0% de las mujeres.
Cantidad de horas que dedica al trabajo
El tiempo que las personas dedican al empleo revela considerables desigualdades. Los hombres reportan sistemáticamente una media de horas superior a las mujeres. Mientras ellas tienen una mayor presencia en las jornadas reducidas de menos de 5 horas (10,3% frente al 2,8% masculino), los hombres asumen jornadas más extensas, así, el 22,2% trabaja entre 9 y 12 horas, duplicando la cifra femenina (11,9%).
Impacto del trabajo en el día a día
El 21,1% de la población ocupada y/o estudiante afirma terminar siempre tan cansada del trabajo y/o de estudiar que le cuesta realizar las tareas domésticas, mientras que al 59,6% le ocurre a veces y al 19,3% no le sucede nunca. Existe una marcada brecha de género, el 26,0% de las mujeres experimenta este agotamiento siempre, frente al 16,9% de los hombres.
En relación con la conciliación, el 14,9% de las personas ocupadas y/o estudiantes siente que siempre desatiende sus responsabilidades familiares por motivos de trabajo y/o estudio, mientras que un 49,3% lo experimenta a veces y un 35,8% nunca. Los hombres reportan una mayor sensación de conciliación familiar, ya que el 39,6% afirma que nunca siente desatender sus responsabilidades, una cifra que cae al 31,3% en las mujeres.
Teletrabajo
El 15,5% de la población ocupada teletrabaja, siendo más común la opción de hacerlo más de un día a la semana (9,9%) que un único día (5,5%). Aunque no existen grandes brechas de género, las mujeres teletrabajan un solo día a la semana en mayor proporción (6,7% frente al 4,6% masculino), mientras que para ellos es más común teletrabajar varios días.
El perfil del teletrabajador lo conforman predominantemente, las personas menores de 44 años y las que residen en zonas urbanas. El grupo de 35 a 44 años es el que teletrabaja en mayor proporción (18,6%), y la implantación del teletrabajo es más del triple en las ciudades (19,3%) que en las zonas rurales (6,1%).
Quienes teletrabajan muestran una mayor satisfacción con su tiempo libre y con su trabajo. Así, el 87,7% de quienes lo hacen se declara total o bastante satisfecho con su trabajo, 4 puntos por encima de quienes no teletrabajan (83,1%). Igualmente, las personas que no teletrabajan reportan mayor insatisfacción con su tiempo libre y de ocio (el 38,1% está poco o nada satisfecho) en comparación con aquellas que sí disfrutan de esta flexibilidad (31,2%).
En cuanto a las ventajas del teletrabajo, el ahorro de tiempo y de desplazamientos se posiciona como el beneficio principal (45,4%), seguido de cerca por la conciliación (37,3%) y la autogestión horaria vinculada a la productividad (23,7%).
La conciliación es el factor que presenta mayor disparidad de género, siendo mencionada por el 44,7% de las mujeres frente al 31,0% de los hombres.
En cuanto a las desventajas del teletrabajo, el aislamiento y las dificultades de comunicación son el inconveniente más señalado (41,8%). No obstante, un significativo 28,7% de la población que teletrabaja no encuentra ningún aspecto negativo, mientras que la dificultad para la desconexión y la gestión horaria ocupa el tercer lugar (13,6%).
Los hombres citan más el aislamiento social (44,7% frente al 38,4% de las mujeres), mientras que ellas duplican la preocupación masculina por los gastos económicos derivados del teletrabajo (suministros, equipamientos, espacios, etc.), con un 15,3% frente al 6,8% de los hombres.
Satisfacción con el trabajo
En general, las personas ocupadas muestran una percepción positiva respecto a su trabajo. El 54,0% de esta población manifiesta estar bastante satisfecha con el mismo y un 29,9% se declara totalmente satisfecha, mientras que solo el 16,2% afirma estar poco o nada satisfecha. Los hombres muestran niveles de satisfacción ligeramente superiores: el 31,4% se muestra totalmente satisfecho, frente al 27,9% de las mujeres.
El descontento laboral es más visible en el inicio de la trayectoria profesional. El perfil de mayor insatisfacción se concentra entre los 25 y 34 años, con un 19,3% de personas poco o nada satisfechas, en contraste con el 11,4% de los mayores de 55 años.
Radiografía de la salud física y emocional en Andalucía
Estado de salud
En términos globales, la población andaluza muestra una percepción positiva de su estado de salud, especialmente en el ámbito emocional. El 76,2% de la ciudadanía califica su salud mental como buena o muy buena, cifra que se sitúa por encima de la valoración de la salud general (74,2%) y de la salud física (66,5%).
El análisis por género revela una brecha persistente en la que los hombres reportan un mayor bienestar que las mujeres en todas las dimensiones: física (70,3% frente a 62,8%), mental (79,7% frente a 72,9%) y general (77,7% frente a 70,8%). Esta diferencia aumenta significativamente en la tercera edad; por ejemplo, al valorar su salud en general, la percepción positiva de los hombres de 75 o más años (57,9%) supera en 16,7 puntos porcentuales a la de las mujeres de su misma edad (41,2%).
La estructura de convivencia también actúa como un factor determinante en la percepción de la salud. Las parejas que conviven con hijos presentan los niveles más altos de bienestar físico (71,4%) y general (78,8%), mientras que las parejas sin hijos en el hogar lideran la valoración positiva en salud mental (79,8%). En el extremo opuesto, los hogares con un solo adulto registran los datos más desfavorables, la percepción de salud física y general cae al 58,2% y 66,3% respectivamente en las personas que viven solas, mientras que los hogares monoparentales reportan el dato más bajo en salud mental con un 68,6%.
Limitaciones en las tareas cotidianas
El 20,0% de la población andaluza convive con alguna limitación en sus tareas diarias debido a problemas de salud, enfermedad o discapacidad crónica. Esta realidad afecta en mayor medida a las mujeres (22,7%) que a los hombres (17,2%) y se intensifica drásticamente con el envejecimiento, alcanzando al 41,4% de las personas de 75 o más años.
La prevalencia de limitaciones es mayor en los hogares con menores ingresos (31,0%) respecto a los de rentas más altas (12,3%). Asimismo, estas dificultades se concentran en los hogares unipersonales (28,1%), duplicando prácticamente la proporción registrada en los hogares compuestos por parejas e hijos (15,6%).
Necesidad de medicación
En cuanto al uso de medicación para realizar actividades cotidianas, el 29,9% de la población la requiere a diario, aunque la mayoría de la población (52,6%) afirma no necesitarla nunca.
Los hombres no necesitan medicación nunca en mayor proporción que las mujeres, un 57,4%, frente a un 48,1%. Esta diferencia es especialmente llamativa entre la juventud de 16 a 24 años, donde el 85,0% de los varones nunca necesita fármacos para afrontar su día a día, frente al 66,6% de las mujeres de su edad.
La necesidad de medicación diaria es más del doble en las personas que residen en los hogares con menores ingresos (44,4%) que en las personas que residen en hogares con rentas más altas (19,3%). Asimismo, el 45,5% de las personas que viven solas dependen de fármacos a diario.
Higiene del sueño
Para conciliar el sueño, el 11,6% de la población recurre habitualmente a fármacos o medicinas naturales y la mayoría (71,7%) afirma no necesitarlos nunca. Al mismo tiempo, despertarse una o varias veces por la noche es un problema habitual en la población andaluza, el 33,5% de la misma afirma despertarse siempre en medio de la noche y solo el 18,6% disfruta de un sueño ininterrumpido.
Asimismo, el uso de pantallas (móvil, tablet o televisión) antes de dormir es una práctica habitual entre la población, el 53,3% lo hace siempre, aunque el 37,3% de la ciudadanía asegura levantarse siempre descansada.
Frecuencia de los hábitos de sueño.

Las mujeres reportan una calidad del descanso significativamente inferior a la de los hombres sufren más despertares nocturnos diarios (37,6% frente al 29,3%) y recurren a ayudas para dormir con el doble de frecuencia que ellos (15,5% frente al 7,6%). Como consecuencia, la percepción de un descanso efectivo es menor entre las mujeres, solo el 32,2% de ellas se levanta siempre descansada, frente al 42,5% de los hombres.
En el uso de pantallas (móvil, tablet o televisión) sin embargo, no se aprecian diferencias significativas por género, aunque el perfil que lo hace en mayor proporción son los más jóvenes. El 72,7% de las personas entre 16 y 24 años los usan siempre antes de dormir, superando en 29,8 puntos porcentuales al grupo de entre 45 y 54 años (42,9%), quienes muestran una mayor higiene del sueño en este sentido.
Ejercicio físico
En cuanto a la práctica de ejercicio, el 34,0% de la población no realiza ninguna actividad física semanalmente. En contraste, el 26,2% entrena entre 3 y 5 días, un 23,3% lo hace de 1 a 2 días y un 16,5% se ejercita más de 5 días a la semana.
El análisis de género muestra un mayor sedentarismo entre las mujeres: el 37,7% no hace ejercicio ningún día, lo que supone 7,6 puntos porcentuales más que los hombres (30,1%). Además, ellas suelen hacer ejercicio con menor frecuencia, así el 24,8% de ellas hacen ejercicio de 1 a 2 días frente al 21,9% de los hombres. En cambio, ellos hacen ejercicio más de 5 días a la semana en mayor proporción que las mujeres (20,7% frente al 12,4%).
La estructura del hogar influye en la frecuencia del ejercicio físico. Las personas que residen en hogares monoparentales son las menos activas, el 38,0% de ellas no hace ejercicio ningún día. Mientras que las personas que residen en hogares unipersonales y las parejas sin hijos que convivan en el hogar son las que más tiempo dedican al deporte, superando ambos el 23,0% de personas que practican ejercicio más de 5 días a la semana.
Satisfacción con la vida
Al evaluar el grado de satisfacción con la propia vida, la gran mayoría de la población andaluza reporta niveles positivos: el 83,1% se siente totalmente o bastante satisfecha, frente a un 16,9% que afirma estar poco o nada satisfecha.
Existe una mayor proporción de hombres que muestran satisfacción plena con la vida, con un 21,1% que se declara totalmente satisfecho frente al 16,1% de las mujeres.
Por edades, se observa una curiosa coincidencia en los extremos, las personas de 75 o más años y los más jóvenes (entre 16 y 24 años) presentan los niveles más altos de satisfacción, con un 22,4% y un 21,9% de personas totalmente satisfechas, respectivamente.
Bienestar emocional
Respecto al bienestar emocional experimentado en la semana anterior al estudio, el 42,6% de la población se ha sentido feliz buena parte del tiempo, siendo los hombres de 75 años o más quienes reportan mayor frecuencia, el 39,8% de los mismos se ha sentido feliz todo o casi todo el tiempo.
Por otra parte, el 58,9% de la población no se ha sentido sola en ningún o casi ningún momento. No obstante, la soledad afecta en mayor medida a los más mayores, el 7,8% de las personas de 75 o más años se siente solo todo o casi todo el tiempo, una cifra que casi duplica a la de las personas entre 35 y 54 años (4,2%).
Aunque el 56,3% de la población no se ha sentido deprimida, un 33,5% lo ha estado en algún momento, afectando con mayor intensidad a las mujeres de entre 65 y 74 años (un 6,6% manifiesta haberse sentido así todo o casi todo el tiempo de la última semana).
Por último, el 35,6% de la población se ha sentido tranquila y relajada buena parte del tiempo, frente a un 10,5% que no lo ha estado en ningún momento. El perfil que destaca en mayor proporción por su tranquilidad son los hombres de entre 65 y 74 años, con un 44,4% de los mismos que ha manifestado sentirse así todo o casi todo el tiempo.
Optimismo, autoestima y autonomía
El 26,0% de la población andaluza considera estar totalmente de acuerdo con la afirmación de ser optimista respecto a su futuro. Los hombres muestran una actitud más positiva, un 29,0% está totalmente de acuerdo con esta afirmación frente al 23,1% de las mujeres. El mayor grado de optimismo se registra en los hombres de entre 35 y 44 años, con un 34,7%.
Respecto a sentirse bien con uno mismo, el 39,7% de los hombres afirma sentirse así, frente al 30,3% de las mujeres. Destacan especialmente los hombres de 75 años o más, la mitad de estos está totalmente de acuerdo (50,1%); 7,4 puntos porcentuales más que las mujeres de su misma cohorte (42,7%).
Sobre la capacidad de superación, el 35,6% de los hombres siente que puede superar la mayoría de los problemas de su vida, frente al 28,4% de las mujeres. Esta sensación es mayoritaria entre los hombres de 16 a 24 años (44,6%), lo que supone una brecha de 17,8 puntos porcentuales respecto a las mujeres de su misma edad (26,8%).
En cuanto a la capacidad para tomar decisiones sobre cómo vivir su vida, las diferencias de género se reducen, un 41,7% de los hombres está totalmente de acuerdo frente al 38,4% de las mujeres. Los perfiles que manifiestan más autonomía son los hombres de entre 16 y 24 años, y los de 35 y 44 años, con un 44,7% en ambos casos.
Problemas que afectan a la salud física o emocional
El 30,7% de la población andaluza reconoce que su propio estado de salud, o el de personas de su entorno, constituye un problema que afecta directamente a su bienestar físico o emocional. Le sigue no llegar a fin de mes, lo que supone un problema para el 23,2% de las personas encuestadas. En tercer lugar, el acceso a la vivienda (compra o alquiler) afecta negativamente a la salud del 17,1% de la población.
La vivienda es, precisamente, el problema que presenta mayores contrastes según el grado de urbanización, afectando al 18,1% de quienes residen en ciudades frente al 11,9% de los habitantes de zonas rurales, lo que supone una diferencia de 6,2 puntos porcentuales.
Por edades, el mercado inmobiliario impacta con mayor dureza en la juventud entre 25 a 34 años (39,0%), seguidos por el grupo de 16 a 24 años (28,2%). Los primeros son también los más vulnerables a la inestabilidad o falta de oportunidades laborales, factor que daña la salud del 29,6% de ellos.
Finalmente, los hogares monoparentales aparecen como el modelo de convivencia más castigado por estas realidades. Son quienes mencionan en mayor proporción problemas como las dificultades para llegar a fin de mes (32,3%), las dificultades de acceso a la vivienda (24,3%), y la inestabilidad laboral (22,1%).
Datos provinciales
Las provincias andaluzas muestran hábitos muy diversos en el tiempo de ocio. Cádiz se posiciona como la provincia más familiar, con un 80,0% de personas que han dedicado tiempo a pasar un rato de ocio en familia, mientras que Córdoba es la más sociable, con la mayor proporción de personas que han quedado con amigos/as en la última semana (66,8%).
Huelva sobresale por el autocuidado, siendo la provincia que presenta un mayor porcentaje de personas que ha descansado en su tiempo libre (81,2%) y que ha dedicado tiempo a un hobby o pasatiempo personal (63,9%).
En cuanto a su entorno de residencia, en términos de seguridad, Jaén es la única de las ocho provincias donde más del 80% de la población se siente segura caminando sola por la noche (80,1%), seguida de Córdoba y Granada con un 76,3% y 75,3% respectivamente. Huelva con el 70,8% de su población y Almería con un 64,3%, son las provincias con menor proporción de población que siente seguridad caminando sola por la noche.
La percepción sobre el mercado laboral es mayoritariamente negativa en Andalucía. Cádiz (69,0%) y Jaén (68,1%) son las provincias con mayor proporción de personas que no consideran fácil encontrar trabajo en su zona de residencia; frente a Almería, que se muestra como la más optimista (el 45,5% sí lo considera fácil).
La situación se agrava al analizar el acceso a la vivienda. Málaga (90,6%), Cádiz (89,0%) y Sevilla (86,6%) son las provincias que presentan proporciones más altas de personas que no consideran fácil encontrar una vivienda a un precio asequible en su zona de residencia.
Porcentaje de personas que no considera fácil encontrar una vivienda a un precio razonable en su zona de residencia.

A esta presión habitacional se suma el impacto del turismo, un obstáculo para el día a día que ya mencionan casi el 29,9% de los malagueños y el 23,1% de los gaditanos.
El análisis provincial refleja contrastes significativos en la percepción de la calidad del entorno. Jaén y Córdoba lideran la satisfacción en el acceso a zonas verdes, siendo las únicas que alcanzan el 70,0% de opiniones positivas, en el lado contrario está Almería con solo el 56,3%. Son también, Jaén con un 81,1% y Córdoba con un 78,8%, las que encabezan las valoraciones positivas en calidad del aire, mientras que Huelva se sitúa en el extremo opuesto con un 64,2%.
Almería es la única provincia de Andalucía donde menos de la mitad de la población valora de forma positiva la calidad del agua (43,2%). En sentido opuesto, destaca Sevilla con un rotundo 80,4% de opiniones positivas, seguida a cierta distancia de Huelva (74,6%). La limpieza es el factor peor valorado, ya que solo en Córdoba (56,6%), Granada (56,2%) y Jaén (53,1%) más de la mitad de sus residentes la perciben como muy buena o buena.
Finalmente, las personas que residen en Jaén (71,1%) y Almería (68,6%) son las que en mayor proporción valoran como muy buena o buena la calidad acústica de su entorno. Mientras que Sevilla y Málaga son las únicas provincias donde este dato no alcanza el 60,0%.
En cuanto a la presencia de animales de compañía, Huelva y Cádiz son las provincias con una mayor proporción de habitantes que conviven con mascotas, registrando un 47,2% y un 45,2% respectivamente. En el extremo opuesto se sitúa Jaén, que presenta el menor porcentaje de toda la comunidad, con un 40,2%.
En lo que respecta a la satisfacción con el nivel de formación más alto alcanzado, Málaga es la provincia andaluza más satisfecha (70,1%), seguida de cerca por Almería (68,1%). Esta percepción es menor en las provincias de Cádiz y Córdoba, donde el porcentaje de personas satisfechas desciende hasta el 63,0% y 63,4%, respectivamente.
En el ámbito de la salud, los resultados muestran variaciones notables según la provincia. En cuanto a la salud física, Sevilla (68,6%) y Málaga (68,3%) lideran la autopercepción positiva, situándose en el extremo opuesto Huelva (62,3%) y Granada (62,9%). No obstante, Huelva encabeza el ranking de bienestar en salud mental con un 79,0%, seguida de cerca por Córdoba (78,9%), mientras que los valores más bajos se encuentran en Almería (73,4%) y Granada (73,9%).
Finalmente, en términos de salud general, Córdoba y Málaga se consolidan como las provincias con mejor valoración (superando el 75,0%), mientras que Granada vuelve a reportar la percepción más baja de la comunidad con un 70,9%.
La práctica de ejercicio físico muestra perfiles muy distintos en la geografía andaluza. Huelva registra las proporciones más altas de sedentarismo, con un 41,3% de su población que no realizó ejercicio ningún día de la semana anterior al estudio. En el extremo opuesto, Almería es la provincia con mayor proporción de personas que hacen ejercicio físico más de 5 días a la semana (20,4%).
El bienestar de las personas se puede ver condicionado por diversos factores que impactan directamente en su salud. Así, la precariedad económica afecta en mayor proporción a provincias como Granada (25,0%), Almería (24,8%) y Huelva (24,6%), donde casi uno de cada cuatro personas afirma que no llegar a fin de mes afecta a su bienestar físico o emocional. Por su parte, la inestabilidad laboral tiene su mayor impacto en Sevilla (18,2%), Almería (17,8%) y Cádiz (17,1%). Y el acceso a la vivienda se confirma como un problema que afecta a la salud en mayor proporción a Málaga (22,3%) y Sevilla (18,8%).
La Encuesta social 2025. Bienestar y calidad de vida de la población andaluza proporciona información sobre la calidad del tiempo libre, las relaciones sociales, y la salud física y emocional de la población andaluza. Además, examina cómo la formación y el empleo inciden en la percepción del bienestar personal, y analiza su satisfacción con el entorno y vivienda.
Los trabajos de campo se realizaron entre octubre de 2025 y enero de 2026 a través de la realización de más de 5.000 encuestas telefónicas y online a personas residentes en Andalucía.
Granada 23 de marzo de 2026
Pedro Galán Galán.
Página web consultada:
No hay comentarios:
Publicar un comentario