El Ayuntamiento de Lahiguera fue proyectado probablemente por D. Aníbal González Álvarez-Ossorio, el mejor arquitecto sevillano de principios del Siglo XX.
Este año de 2012 en que se cumplen ochenta y tres años de la muerte de D. Aníbal González, aprovechamos para dar a conocer una realidad, conocida por sólo una pequeña parte de la población de Lahiguera: Que la actual casa del Ayuntamiento del pueblo posiblemente fue diseñada por D. Aníbal González Álvarez. Es pues el momento de recordar a este famoso arquitecto andaluz y rendir un pequeño homenaje a Doña Justa Calero Calero, que hizo realidad que el mejor arquitecto sevillano de principios del Siglo XX, diseñase su casa familiar, convertida en Ayuntamiento de Lahiguera desde el año 1973 (Ahumada Lara, I, 1995) siendo alcalde precisamente un nieto suyo, D. Práxedes Martínez Barragán.
Según atestiguan familiares de la rama familiar iniciada con el matrimonio de D. Mateo Martínez Lara y D.ª Justa Calero Calero y sus hijos y descendientes: D.ª Teresa Martínez Calero - abuela de D. José Salcedo Lillo, ginecólogo granadino fallecido este verano en Granada, natural de Higuera, muy a gala suya, hijo de Dr. Antonio Salcedo Cobo (35 años, Torronteras: 16/09/1936, médico titular del Ayuntamiento, natural de Alquife -Granada-, vecino de Higuera de Arjona), que durante muchos años dio nombre a la actual Avenida de Andalucía del pueblo, antes Dr. Salcedo -. Siendo otros hijos del matrimonio Mateo y Justa: D. José, Práxedes, Carlos, Manuel, Marina, Mateo y Elisa Martínez Calero.
Mateo Martínez Lara era hermano de “Barba”… (En mi niñez recordado como el más rico del pueblo, que tenía la fama de llevar una vida bastante austera o modesta para el gran capital que acumulaba), su hermano Mateo debió ser también muy adinerado y persona influyente. Escuche decir que en su finca “La Centenera”, una finca en el corazón de Sierra Morena, perteneciente al término de Marmolejo, a tan solo 7,9 Km. de este municipio y a 8,8 Km. del Lugar Nuevo, en aquellos tiempos recibía invitados de la talla de Don Práxedes M. Mateo Sagasta y Escolar, ingeniero de caminos y político español, miembro del Partido Liberal, de matiz progresista, varias veces Presidente del Consejo de Ministros en el período comprendido entre 1870 y 1902, presidiendo el Consejo de Ministros en 1881-83, 1885-90 (al inicio de la Regencia de María Cristina, el gobierno más largo de la Restauración), 1892-95, 1897-99 y 1901-02 (ya con Alfonso XIII como rey). La amistad debió ser tan buena, que se sabe que el nombre de Práxedes puesto a su hijo Práxedes Martínez Calero, promotor de la casa familiar, objeto de este relato, hoy Ayuntamiento, vino a consecuencia de esa relación.
(Antigua casa de los Martínez Calero, hoy ayuntamiento de Lahiguera).
D. Mateo Martínez Lara, agricultor propietario de numerosas propiedades rurales y urbanas en Higuera y pueblos de alrededores, falleció en fecha 13 de enero de 1901. La familia Martínez Calero vivió en una casa de labor hoy desaparecida, que ocupaba la superficie de lo que hoy son tres casas, las que corresponden a los números 31-33 y 35 de Avenida de Andalucía (antes Calle de Mesones) en la acera de la derecha que confluye con la calle Jaén (antiguo Callejón de Modesto).
Por aquellos años de comienzo de siglo, la familia poseía un corralón para albergue de animales de labor, utensilios y aperos de labranza en el espacio que actualmente ocupa el Ayuntamiento y parte del salón de plenos.
La familia Martínez Calero decide dar estudios a su hijo Práxedes Martínez Calero, el tercero de sus hijos, como mejora ante los demás hermanos, debido a que padecía cierta deformación de columna, que le impedía caminar erguido. D. ª Justa al quedar viuda, considera que la figura paterna ante los demás hermanos será Práxedes y llevara los negocios y propiedades. Estudia Licenciatura de Derecho en Madrid.
El edificio del Ayuntamiento es de planta rectangular, tras un tramo de siete u ocho escaleras
, se accede al zaguán, en el techo del zaguán de entrada destaca una pintura con tres ángeles alados, posados sobre una rama de árbol florido, dos tocan cada uno un laúd para acompañar el canto del tercero; la rama del árbol surge de una especie de templete formado por dos columnas en los dos laterales de la pared de enfrente, composición que se repite en los otros tres lados del cuadrado, siempre adornados con flores en azul y beige tostado,
después se accede a un patio central cubierto con una gran montera de cristal,
con lo que se consigue que la luz cenital ilumine toda la casa, en el centro del patio hay una fuente con un surtidor de agua,
y un pasillo en su perímetro, con arcadas dentadas estilo neomudejar, que dan prestancia al patio interior, pasillo que sirve de distribuidor a las habitaciones de la planta baja y planta primera,
con ventanas altas con rejas en la planta baja y balcones y ventanas altas en la planta primera. Todas las aperturas del edificio dan a un pequeño patio rectangular que da acceso a la vivienda a través de una escalera de trozos de mármol blanco, de un solo tramo y forma de abanico. (Parece que la escalera ha sufrido dos o tres transformaciones, desde luego se descarta que una casa así no tuviese piezas de mármol como escalones y no mármol troceado, (hay quien habla de la existencia de unos leones al principio de la balaustrada de mármol de la escalera de acceso a la casa, colocados uno a cada lado, que hoy están en una casa particular de Porcuna, otros testigos de edad suficiente para dar testimonio de ello, desmienten esa información).
El patio delantero se cierra con unas pilastras laterales que salen del zócalo de ladrillo rojo sobre otra parte de ladrillo amarillento y unas verjas en toda la parte central. Destaca el mirador o cierro del balcón central en hierro forjado, situado encima de la puerta de entrada, los balcones laterales a él y los dos de las partes laterales del edificio.
En el frontispicio de cada balcón o ventana alta de la planta primera se pueden apreciar los bellos mosaicos de cerámica tipo sevillano, tan característicos de todas las obras de Aníbal González.
En la parte del lateral derecho se da acceso con una escalera (de posterior construcción) a una sala con dos espacios que fueron recibidor y consulta del Doctor Salcedo. Otra escalera pequeña da acceso al sótano de la casa. Es esta la distribución que da a la fachada de la calle Ramón y Cajal, es de admirar la maestría con que el arquitecto supera el descuadre del lateral derecho del edificio, detalle que pasa inadvertido.
En el lateral derecho sus ventanas altas y ventanales redondos tipo ojo de buey,
dan luz y ventilación a toda el ala derecha del edificio; por la parte de la izquierda el edificio limita con una casa y percibe la luz y ventilación por la fachada y en el fondo izquierdo por la parte de atrás.
Lo más destacado del edificio son los adornos de azulejos de los frontispicios de los balcones, los adornos del voladizo del edificio en ladrillo rojo y encima una baranda de obra hecha de ladrillo rojo muy artística que se extiende por todo el perímetro de la terraza de la casa tanto en la parte frontal como en las partes laterales.
Parece ser que en uno de los numerosos viajes que D. Práxedes realiza a Sevilla, donde vivía su hermana Teresa, al caminar dando un paseo por la ciudad se encuentra con una casa que le causa admiración por su aspecto general, estética, y diseño del edificio; entonces indaga y llega a conocer al arquitecto constructor de ese edificio que tanto admiraba y la pide que diseñe la casa familiar de Higuera. No tenemos documento alguno que identifique al arquitecto, ni los familiares directos pueden atestiguar documentalmente que D. Aníbal González Álvarez fuese el buscado arquitecto; pero siempre se ha mantenido en la tradición oral del pueblo la certeza de que la casa de los Martínez Calero fue construida por este insigne arquitecto.
Si bien, no hay nada catalogado como edificio "oficialmente construido" por Aníbal González en la provincia de Jaén, en el catálogo de obras oficiales de Aníbal González. No resulta extraño este hecho, ni conocemos la razón y circunstancias; a pesar de ello, se ha confirmado, que la hoy llamada “Casa de los Espejo”, (llamada así por el apellido de su dueño), en Andujar con fachadas a la calle San Francisco y a la calle La Plaza, es obra de D. Aníbal González Álvarez, tal como aparece en ambos rótulos de las fachadas en calle San Francisco y calle La Plaza. Curiosamente el apellido Espejo es el segundo apellido del padre del insigne arquitecto, desconocemos si pertenecían a la misma familia.(Casa de Los Espejo, Andújar. Fachada a calle San francisco)
No sería de extrañar que D. Práxedes, con su formación, relaciones sociales, profesionales y políticas (liberal) y cierto espíritu innovador acometiera ese proyecto. A Práxedes le llamaban “el alemán” debido a que compro un tractor “mercedes” a los alemanes para las fincas de los Villares; pero cuando el tractor llega y es probado, comprueba que tiene un rendimiento insuficiente por desarrollar menor fuerza que le habían dicho, y entra en pleito con los vendedores. También compra la primera cosechadora que hubo en Higuera.
La referida finca se mantiene diferenciada en lo que hoy es Casa Consistorial, antigua vivienda familiar, y parte del salón de plenos, lo que fue la fábrica de aceite. La parte trasera que da fachada a la calle Gran Vía fue propiedad de la familia Martínez Saeta, que hoy ocupa parte del salón de plenos, el antiguo consultorio médico y hogar del jubilado.
Puede comprobarse la dimensión del edificio y colindantes en el siguiente documento perteneciente a la agencia tributaria: 3232047VH1033S0001JI.pdf. En esta referencia catastral aparece la finca Ramón y Cajal, 2 con una superficie de suelo de 368 metros cuadrados y una superficie construida de 865 metros cuadrados. En el plano de la finca se puede observar la parte que originariamente era la propiedad de los Martínez Calero (02) en verde y la de los Martínez Saeta (01)
La casa se termina en 1914 costando aproximadamente 75,000 pesetas, aunque los gastos se vieron incrementados en una cantidad considerablemente mayor debido a una inundación de los sótanos en el proceso de su construcción.
La casa es embargada por motivos diversos. Justa Calero muere en fecha 18 de octubre de 1926 a los 65 años de edad. Práxedes se casa en despacho con D. ª Concha en 1930 y muere en 1933.
El embargo fue levantado por la madre de otro político, Cecilio Valverde. La madre de Cecilio vende la casa a D. Manuel. Lillo, D. Antonio Salcedo y Mateo Martínez Calero (hijo de D. ª Justa), vendiendo el último su parte a los otros dos propietarios. El Doctor Salcedo, médico del pueblo, en la guerra es fusilado y su esposa Lola Lillo Martínez abandona el pueblo, vendiendo a su hermano Manuel Lillo Martínez su parte. Queda así dueño ya D. Manuel Lillo Martínez de todo el edificio, que da fachada a Ramón y Cajal. Años después este hereda la parte de atrás que da fachada a Gran Vía.
El tracto sucesorio es como sigue: La familia formada por D Manuel Martínez Medina y D.ª Dolores Saeta Lillo (dueños de la parte que da a Gran Vía) tienen unas sola hija, Manolica Martínez Saeta, conocida como “la niña Manolica” que muere soltera sin descendencia; pero dado que el abuelo de Manuel Lillo Martínez y hermanos (Jacinto, Mateo, Lola y Paquita), es hermano de la madre de “la niña Manolica” , fallecida esta última, se convierten en herederos directos forzosos los hijos de Francisco Lillo y Teresa Martínez. Tomada la herencia se amplía la fábrica de aceite y se extiende la propiedad a la calle Gran Vía.
Los Lillo venden la casa a D. ª María Josefa Fuentes Martínez. Pasados los años, en 1973 María Josefa vende la casa a la corporación local de aquellos años por el precio de 800,000 pesetas, siendo alcalde D. Práxedes Martínez Barragán, nieto de D. ª Justa, primera dueña de la casa que hoy es El Ayuntamiento. Para comprar el Ayuntamiento actual, se vende el antiguo Ayuntamiento, situado en Calle Ramón y Cajal, 81 y la casa que sirvió de cárcel en Avenida de Andalucía, 30
La casa construida en 1914 según consta grabado en obra, encima del dintel de la puerta junto a las iniciales J C de su dueña tiene un claro estilo regionalista andaluz, que utiliza los materiales de su entorno, ladrillo de diferentes colores, azulejos, balaustrada de acceso de corte clásico.
Hagamos ver los rasgos arquitectónicos que también se dan en nuestro Ayuntamiento y los rasgos de otros edificios diseñado por él, después analicemos un poco al personaje reseñando los aspectos fundamentales de su formación como arquitecto y artista haciendo un bosquejo de su vida:
1º.- Rasgos propios de sus diseños arquitectónicos
En la Sevilla de 1907, Aníbal González sintió atracción en sus primeros años de formación por el modernismo, finalmente sentó sus bases sobre el regionalismo para aprovechar los materiales más próximos de los que disponía, y tal vez inventar así un modo distinto de construcción. Es por ello considerado uno de los artífices del regionalismo andaluz.
Abandonado su periodo de construcción modernista, el arquitecto adopta unas líneas próximas al neomudéjar, cuyo inicio viene dado por las reformas del Palacio de Monsalves, otras obras pertenecientes a este estilo son la casa el Barril, el edificio de esquina entre calle San José y Conde de Ibarra, el actual Museo de Costumbres y Artes Populares, y la actual sede de Bankinter, en la Campana, en casi todas estas edificaciones destaca el uso abundante constructivo del ladrillo, que perdurará a lo largo de toda su vida.
También realizó obras de estilo neogótico como el Museo Arqueológico Provincial. Esta mezcla de estilos en la que busca el regionalismo es llamado regionalismo historicista
No fue sólo un arquitecto, sino que llegó a ser el urbanista que modificó la fisionomía sevillana y empezó a cimentar la escenografía de la ciudad. Terminó por ser el arquitecto favorito de la burguesía sevillana, de origen agrario como en toda Andalucía, y como el propio arquitecto, clase social para la que trabajó básicamente, familias con fortunas de origen rural. Construyó mansiones para los Sánchez Dalp y para los Luca de Tena, entre otros.
2º.-Algunos aspectos destacados de su vida y realización profesional
D. Aníbal González Álvarez, Nació en Sevilla el 10 de junio de 1876 y era el primer hijo de los tres que tuvieron Catalina Álvarez-Ossorio y Pizarro y José González Espejo, sus estudios universitarios supusieron un esfuerzo para su familia que no poseía grandes recursos económicos, desde joven comenzó una gran afición hacia los libros, llegando con los años a completar una gran biblioteca. Realiza la Carrera en la Escuela Superior de Madrid, acabándola el 25 de noviembre de 1902, recibió el título de arquitecto tras superar el examen de reválida con el número uno de su promoción.
Promoción entre los que se encontraban el arquitecto guipuzcoano Lucas Alday, el valenciano Demetrio Ribes. La formación que recibió fue puramente historicista, múltiples son los proyectos que podemos contemplar en el libro que editó la Fundación Fidas con 50 imágenes de los proyectos de Aníbal González y que desde aquí recomendamos para quien quiera saber más sobre la obra estudiantil de Aníbal González. D. Aníbal González Álvarez, Nació en Sevilla el 10 de junio de 1876 y era el primer hijo de los tres que tuvieron Catalina Álvarez-Ossorio y Pizarro y José González Espejo, sus estudios universitarios supusieron un esfuerzo para su familia que no poseía grandes recursos económicos, desde joven comenzó una gran afición hacia los libros, llegando con los años a completar una gran biblioteca. Realiza la Carrera en la Escuela Superior de Madrid, acabándola el 25 de noviembre de 1902, recibió el título de arquitecto tras superar el examen de reválida con el número uno de su promoción.
Para comprender mejor las enseñanzas recibidas, debemos saber quienes fueron sus profesores. Entre los más influyentes se encontraba Ricardo Velazquez Bosco, autor del Palacio Velazquez del Retiro o el Ministerio de Agricultura. Entre el Palacio Velazquez y los edificios que Aníbal construyó para la Exposición Iberoamericana de 1929 encontramos bastantes similitudes, como el uso de la cerámica, el ladrillo, los arcos de medio punto, balaustradas de corte clásico. La arquitectura de Bosco sólo fue el comienzo, la exaltación de los valores de la arquitectura nacional, disfrazada de modernismo en Cataluña, de arquitectura Montañesa en el norte de España, o la arquitectura historicista sevillana darían continuidad a la idea del arquitecto-artista.
Estamos ante un arquitecto cosmopolita, probablemente enamorado de la arquitectura renacentista italiana, de arquitectos como Palladio. Aníbal González realiza varios viajes, a Italia y Francia en 1922 y en 1924 a Gran Bretaña, sin embargo, estos viajes no influyen en la concepción de su arquitectura.
De su vida podemos destacar tres hechos importantes:
El primero es la elección como arquitecto de la Exposición Iberoamericana. Dos fueron los proyectos realmente serios, el suyo y el del arquitecto riojano Fermín Álamo. El concurso celebrado en 1911, se decanto para Aníbal, sus diseños plagados de historicismos fueron considerados por el jurado más acordes con la exposición que los diseños modernistas de Fermín Álamo. Todo fue a pedir de boca, los pabellones de la Plaza de América fueron los primeros en finalizarse, en 1914 ya estaba finalizado el Pabellón Mudéjar, en 1916 el Real y el de Bellas Artes, sin embargo su obra cumbre, la Plaza de España, se retraso más de una década, primero por la llegada de la Gran Guerra, que hacia poco propicia la celebración de una Exposición de este tipo y más tarde por la falta de fondos. Así en 1914 elabora el proyecto más ambicioso de toda la exposición, constituido por la Plaza de España, que comprendía el gran palacio y la plaza que lo rodea, su ejecución se prolongó hasta 1928, siendo inaugurada en 1929.
En este enlace puede verse un Video de la Plaza de España de Sevilla: http://sevillapedia.wikanda.es/wiki/Plaza_de_Espa%C3%B1a_(Sevilla)
(Fotografías de D. Aníbal González Alvarez-Ossorio).
(Plaza de España, vista parcial desde la izquierda).
El conjunto está formado por una plaza de forma semicircular, de 200 metros de diámetro, bordeada por un canal que recorre 515 metros y que es atravesado por cuatro puentes. Simboliza el abrazo de España y sus antiguas colonias mirando hacia el río como camino a seguir hacia América. Está bordeada por un canal cruzado por cuatro puentes que representan los cuatro antiguos reinos de España. En las paredes construyó un repertorio de bancos y ornamentos de azulejos que forman espacios alusivos a las cuarenta y ocho provincias españolas. Los edificios que envuelven la plaza se estructuran en un edificio central, alas con edificaciones intermedias que compensan una excesiva longitud y dos torres en los extremos, con una altura de setenta y cuatro metros. La construcción está realizada con ladrillo visto y amplia decoración de cerámica, artesonados, hierro forjado y repujado y mármol labrado.
Aníbal González dimitió de su cargo en 1928, tal vez por extenuación física y mental, o tal vez le fuera en realidad arrebatado de las manos por el dictador Miguel Primo de Rivera, quien nombró comisario regio a José Cruz Conde. El sucesor en el cargo de Aníbal González fue el arquitecto Vicente Traver. Aníbal González concluiría los conjuntos de la Plaza de España y de la Plaza de América con sus tres pabellones, así como las glorietas del Parque de María Luisa dedicadas a los Hermanos Alvarez Quintero y a Benito Mas y Prat. El arquitecto Vicente Traver, terminó los cerramientos del recinto y la fuente.
La llegada de Primo de Rivera le dio el impulso definitivo a la Exposición y a la gran plaza semicircular, sin embargo Aníbal dimitió en 1927 por diferencias con el nuevo comisario de la Exposición, José Cruz Conde.
(Plaza de España, vista parcial desde la derecha).
El atentado que sufrió en 1920 es otro de los hechos que marca la vida de Aníbal González. El altercado se produjo en medio de una huelga de albañiles, estos culpaban a los arquitectos de que sus negociaciones no llegaran a buen puerto. El atentado se produjo a las puertas de su casa, dos tiros que afortunadamente no acabaron con su vida. No fue el único arquitecto que sufrió amenazas, tras el atentado sobre Aníbal, el siguiente damnificado fue Juan Talavera y Heredia, que se encontró en su fachada una pintada con un explicito " ¡Ojo Talavera!". El atentado sobre el arquitecto no hizo más que engrandecer su figura, tras el atentado, una gran masa social se organizó, se dispuso delante de su casa y le mostraron su apoyo ante tal injusticia.
Todas estas muestras de cariño popular se intensificaron con su muerte el 31 de Mayo de 1929. Cuando murió, a los 53 años de edad, estaba en la ruina, de manera que hubo que recaudar dinero para conseguir una casa para la familia.
Todas estas muestras de cariño popular se intensificaron con su muerte el 31 de Mayo de 1929. Cuando murió, a los 53 años de edad, estaba en la ruina, de manera que hubo que recaudar dinero para conseguir una casa para la familia.
(Entierro de Aníbal González el 1 de junio de 1929).
Probablemente pocos personajes movieron y moverán la gran masa popular que recorrió Sevilla el día de su entierro. Ochocientos taxistas se ofrecieron para llevar gratuitamente al cementerio a las personas que quisieran acudir a su entierro. El espíritu de Aníbal no se quedó ahí, unido a dos grandes amigos enfrentados José Espiau y Juan Talavera y Heredia que con aportaciones populares diseñaron y construyeron una Villa en la Palmera para la familia González-Álvarez Ossorio. Los últimos años fueron duros para el arquitecto, a pesar de ser invitado por Alfonso XIII a la inauguración de la Exposición de 1929 no acudió por su estado de salud y por el mal trato recibido por parte de Cruz Conde.
Gaudí no llegó a terminar el templo de la Sagrada Familia. Aníbal González se quedó sin ver alzada la enorme basílica que proyectó en 1928, un año después de la forzada ruptura con su obra mayor, en los suelos del Colegio de Porta Coeli, en la Buhaira. El proyecto, de corte gótico, iba a tener torres de hasta 100 metros de altura -otro sacrilegio hacia la norma no escrita que protege a la Giralda frente a los arquitectos advenedizos-, una plaza de 120 metros de diámetro y naves de 45 metros de altura. De aquel sueño sólo quedan hoy los basamentos iniciales, visibles en la Huerta del Rey.
Debido a su fallecimiento este proyecto quedo cortado casi en su inicio, quedando sólo los pilares que son visibles en la zona antes indicada.
Tras su muerte se propuso crear una casa museo con sus planos y dibujos, algo que desgraciadamente cayó en olvido, los planos quedaron en propiedad de la familia y hoy están depositados en su mayoría en la Fundación Fidas.
AHUMADA LARA, I. Breve historia de Higuera de Arjona, Jaén, 1995
GÓMEZ DE TERREROS GUARDIOLA, Mª del V. Aurelio Gómez Millán, (1883-1956). Una revisión de la arquitectura sevillana de su tiempo, Sevilla, 1993
PÉREZ ESCOLANO, V .Aníbal González Arquitecto (1870-1929), Sevilla, 1973.
CUARESMA, A. “La arquitectura de Aníbal González”, Hogar y arquitectura, números 82 y 83. Madrid, mayo junio 1969.
VILLAR MOVELLAN, A. Arquitectura del Modernismo en Sevilla, Sevilla, 1973.
-Introducción a una arquitectura regionalista. El modelo sevillano, Sevilla, 1978.
-Arquitectura del Regionalismo en Sevilla (1900-1935). Sevilla, 1979.
LAHIGUERA 7 de febrero de 2012.
Pedro Galán Galán.

























