PROLOGO

Se pretende que sea éste un espacio dedicado a entretener y deleitar (... a través de la fotografía fundamentalmente) ... a dar a conocer (...o traer al recuerdo) ciertos monumentos o espacios situados en el término o cercanías de Lahiguera. ...a llamar la atención por el estado de abandono y deterioro de muchos de ellos, ...y si llegara el caso, a remover la conciencia de todos los que somos "herederos" de tales monumentos y espacios, y que con nuestra aportación ayudásemos a la conservación de los mismos.

miércoles, 27 de abril de 2016

Visita a Salas de Galiarda.

Baños de la encina: Salas de Galiarda.

Uno de nuestros pueblos vecinos, muy digno de visitar, es Baños de la encina. Su entorno, sus gentes, su historia y naturaleza hacen de él un lugar peculiar.

Hoy ha tocado visitar Salas de Galiarda, otro de sus innumerables yacimientos arqueológicos. Siempre oí hablar de este lugar...con muchas leyendas que lo sustentaban; era un niño aún cuando un señor vecino de Andújar me contaba ciertas vivencias ocurridas durante su visita en el lugar...sin duda enigmático.

Considero no debo escribir una palabra más sin aludir al artículo que mi buen amigo José María (El cotanillo) publicó en su Blog; como siempre tan interesante de leer para todos los que admiran estas facetas. Paso enlace para su lectura...sin desperdicio:




 

Lo que ese guía les contaba no distaba mucho de lo que escuché hablar hace ya unas décadas. Aquellas entradas a la mina, aquellas galerías que llegaban hasta el pantano y que eran inundadas por el mismo, fue lo mismo que me contaron. Se funden la realidad y la ficción, siendo ambas muy difícil de discernir. Al fin y al cabo, ayudan a echar a volar nuestra imaginación y a tratar de volver a aquellos tiempos de los habitantes del lugar hace ya unos dos mil años.
 ........

 Nada más apearnos del coche (todoterreno), tras un camino bastante intransitable, comenzamos nuestra andadura hacia lo más alto de esta zona de Sierra Morena. Divisamos un grupo de buitres sobrevolando la zona por la que tenemos que discurrir para llegar a nuestro destino.
 

 La orografía es bastante abrupta, pero el camino se afrontará por un lugar más llevadero.


 Aunque ello no quita que tuviéramos que salvar desniveles bastante acusados.

 

 Las vistas comienzan a ser cada vez más interesantes a medida que vamos tomando altura.

 
Avistamos Baños de la encina.

Durante el trayecto aprovechábamos cada instante para hacer fotografías del entorno: el compañero Antonio, fotógrafo de naturaleza.

Ascendiendo, nos llamó la atención lo que parecía una antigua edificación abandonada. Estaba a unos 400 metros. Me dispuse a realizar una fotografía con el teleobjetivo:



La sorpresa viene cuando veo la fotografía en el ordenador y amplío la imagen:



¿Hay alguien que no vea la figura del toro?. 

La próxima vez habrá que visitar el lugar en cuestión. Entiendo que tan sólo sea una casualidad, por la combinación de luces y sombras, pero la figura se manifiesta con singular claridad, al menos para mí.

La naturaleza está radiante en estas fechas. Las lluvias no han sido muy abundantes en este año, pero suficientes para que la flora muestre su gratitud.



Ya estamos en la cúspide, el caminar se hace más sereno.




Al fin pisamos suelo de Salas de Galiarda. Las vistas ...impresionantes.



Comienzan a verse las primeras muestras de la majestuosidad de las edificaciones. Grandes sillares conforman los muros que en sus días serían fortificación y viviendas.












































Situados en la cara que mira al Sur, las vistas nos ofrecen otro paisaje: pantano del Rumblar, pueblo de Baños de la encina, poblado argárico de Peñalosa; al fondo las Sierras de Mágina, Cazorla y Las Villas.



Sin duda, un lugar que invita a la fotografía. Mari, fotografiando este paisaje.


En el interior del poblado nos encontramos con este pozo o sumidero, donde se pueden apreciar las dos entradas de sendas grutas. Un estudio arqueológico nos podría aclarar muchas dudas que surgen respecto a lo que esto pudiera haber sido; así, a golpe de vista, parece que sea el inicio de esas minas de extracción de cobre que nuestros antecesores pobladores romanos explotaron.

 

 

Se nos hace tarde, y comenzaremos nuestro descenso por otro itinerario, pasando por el llamado Cerro de las águilas.



Con este descenso también bastante acusado, llegamos de nuevo hasta nuestro lugar de partida.



Mi agradecimiento personal a estos compañeros y amigos que hoy nos han llevado a este histórico lugar de nuestra provincia de Jaén.

Nuestra tierra y sus pueblos tienen un gran potencial histórico y cultural. Nos compete cuidarlo y darlo a conocer.



Juan José Mercado Gavilán.
Lahiguera a 27 de abril del 2016.


1 comentario:

Manuel Jiménez Barragán dijo...

No me asombra la belleza de las fotografías, conozco los paisajes y al fotógrafo.
Lo que me ha dejado perplejo es el toro, se ve perfectamente. ¿Será un mimetismo de las piedras de la sierra para defenderse?